Decisión
Qué es una landing page y cuándo te conviene
Una landing page es una sola página con un solo objetivo y sin salidas. Sin menú de navegación, sin "conócenos", sin blog. El visitante llega, lee y hace una cosa: deja sus datos, agenda, compra o escribe por WhatsApp.
Todo lo que la hace distinta de una página normal viene de ahí. Un sitio web quiere que explores; una landing quiere que decidas.
Por qué se le quita el menú
Suena a error de principiante y es justo al revés. Cada enlace en la cabecera es una oportunidad de que alguien se vaya a otra parte sin hacer lo que viniste a pedirle. Si pagaste publicidad para traer a esa persona, ese menú te está costando plata.
Por eso la landing casi siempre nace pegada a una campaña: pauta en Google o en redes, correo a tu base, un código QR en un volante. Hay una inversión detrás de cada visita, y la página existe para no desperdiciarla.
Las seis partes que casi todas tienen
- Un titular que dice qué ganas tú, no qué vendo yo. "Tu contabilidad al día sin perseguir facturas" funciona mejor que "Servicios contables integrales".
- Una sola llamada a la acción, repetida. El mismo botón, con el mismo texto, tres o cuatro veces a lo largo de la página. No uno distinto en cada sección.
- Prueba de que existes. Fotos reales del trabajo, reseñas con nombre, logos de clientes si los tienes permiso de usar. Testimonios inventados se notan y hacen daño.
- El manejo de la objeción. Lo que la gente piensa y no escribe: "¿cuánto cuesta?", "¿y si no funciona?", "¿esto es para un negocio de mi tamaño?".
- Un formulario corto. Cada campo que agregas reduce la cantidad de gente que lo termina. Si te sirve con nombre y WhatsApp, pide nombre y WhatsApp.
- Velocidad. Es la parte invisible y la que más conversiones se lleva: si la página tarda en abrir desde datos móviles, la mitad de la gente se fue antes de leer el titular.
Landing o sitio: la decisión, en una tabla
Es la pregunta que la gente viene a hacer aunque escriba otra cosa. Van los dos casos, sin rodeos:
| Te conviene una landing si… | Te conviene un sitio si… |
|---|---|
| Vendes un servicio o producto, no cinco | Tienes varios servicios que explicar por separado |
| Vas a pautar y necesitas dónde aterrizar a esa gente | Quieres que te encuentren en Google sin pagar por cada visita |
| Lanzas algo y quieres probar si interesa antes de invertir más | Tu cliente te busca por nombre y necesita confirmar que existes |
| Necesitas estar en línea esta semana | Piensas publicar contenido, casos o catálogo con el tiempo |
La trampa: la landing sola casi no posiciona
Es la limitación que nadie menciona cuando te la vende. Una página suelta compite en Google con una sola página, y contra sitios que tienen veinte. Sirve bien para tráfico pagado y para un enlace que tú repartes; no sirve para que te encuentren solos.
Así que si tu plan es "hago la landing y dejo de pagar publicidad cuando empiece a aparecer en Google", ese plan tiene un hueco. Aparecer en Google es otro trabajo, con su propio presupuesto y sus propios plazos — cuánto cuesta el SEO en Colombia lo desarrolla.
Qué cuesta cada cosa
Acá es donde la decisión se vuelve concreta. Una landing empieza en $850.000 y un sitio corporativo en $1.750.000: no es una diferencia de matiz, y por eso vale la pena acertar.
La diferencia de precio no está en el diseño, está en la cantidad de decisiones. Un sitio corporativo pide estructura de navegación, una página por servicio, textos para cada una y pensar cómo va a crecer. Una landing pide una sola cosa, muy bien hecha.
Los rangos del mercado, con lo que casi nunca está incluido, están en cuánto cuesta una página web en Colombia. Y los plazos —una landing sale en días, un sitio en semanas— en cuánto se demora hacer una página web.
Cómo saber si la tuya funciona
Una landing tiene una ventaja sobre un sitio: se puede medir con un solo número. De cada cien que entran, cuántos hicieron lo que querías.
Ese número varía muchísimo por sector y por la calidad del tráfico, así que no te sirve compararte con un promedio de internet. Te sirve compararte contigo mismo: mídelo esta semana, cambia una cosa, mídelo la siguiente. Empieza por el titular, que es lo que más mueve la aguja, y no cambies tres cosas a la vez o no vas a saber cuál funcionó.
Si vas a pautar, haz la cuenta antes: cuánto te cuesta cada clic, cuántos clics necesitas para un cliente y cuánto te deja ese cliente. Si el número no cierra, el problema no es la landing — es la campaña, y ninguna página arregla una campaña que no cierra.
Una landing no reemplaza tu presencia entera
Lo digo porque es un error caro y frecuente: alguien hace una landing, la pauta, funciona, y decide que ya no necesita nada más. Pasan seis meses, deja de pagar publicidad y el teléfono se apaga de golpe, porque no había nada que sostuviera las visitas por su cuenta.
Lo sano es ver la landing como lo que es: una herramienta de campaña, excelente en su trabajo, que convive con lo demás. Si tu cliente te busca por cercanía, además necesitas la ficha de Google bien puesta. Si todavía no tienes claro si te conviene un sitio propio, empieza por ¿mi negocio necesita página web? y por página web o solo Instagram.
Y si ya sabes que lo que quieres es la página —landing o sitio—, lo que hago yo, con lo que entra y lo que no, está en diseño de páginas web.