Vendes por Instagram y anotas los pedidos a mano
El DM, el estado, la foto que mandas otra vez, el número de Nequi, el comprobante y una libreta. Funciona hasta el día que se te cruzan tres pedidos.
Hoy vendes contestando. «¿Cuánto vale?», mandas la foto otra vez, pasas el número de Nequi, esperas el comprobante y anotas el pedido donde puedas. Vendes, claro. Pero vendes tú, uno por uno, y solo mientras estés despierto. Una tienda virtual hace esa parte sola: muestra, cobra y deja el pedido listo para despachar.
Lo común es que te monten en una plataforma alquilada. Pagas una mensualidad que sube justo cuando te empieza a ir bien, te descuentan una comisión por venta encima de la de la pasarela, y el día que te quieras ir, el catálogo, el diseño y las cuentas de tus clientes se quedan del lado de ellos.
Yo te programo la tienda, no te la arriendo. Corre en tu dominio, el catálogo y los datos son tuyos, y no le pagas comisión a nadie por vender. Lo único que se descuenta de cada venta es lo de la pasarela, que le cobra a todo el mundo.
El DM, el estado, la foto que mandas otra vez, el número de Nequi, el comprobante y una libreta. Funciona hasta el día que se te cruzan tres pedidos.
Vendiste la última talla M ayer y hoy la volviste a vender. A alguien le toca esperar, o devolverle la plata, y esa persona no vuelve.
Unas veces cobras de más y pierdes la venta; otras cobras de menos y el envío se come la ganancia de ese pedido.
El que decide comprar un domingo no espera a que le contesten el lunes. O paga ahí mismo, o no paga.
Es la primera pregunta que me hacen, y la contesto sin defender la mía a la fuerza. Hay casos en los que no me necesitas.
Alquilas la tienda. Sale en dos días y funciona. A cambio pagas una mensualidad todos los meses, una comisión por venta si no usas la pasarela de ellos, y cada cosa que quieras cambiar depende de que exista una app que la haga.
Si vas a probar si vendes en línea y todavía no quieres invertir, esto es lo correcto. Te lo digo aunque no me convenga.
Es tuyo y es barato de empezar. Lo que casi nadie te cuenta al venderlo es lo de después: plugins que se pisan entre sí, actualizaciones que rompen el pago y una tienda que se pone lenta justo cuando le entra gente.
Se puede sostener bien, pero hay que sostenerlo. Sin mantenimiento, es la que más se cae.
Se programa lo que tu negocio necesita y nada más. Sin plugins ajenos en el camino del pago y sin plataforma que alquilar. Es lo que está corriendo hoy en Bloomrose.
Cuesta más el primer día y no sale en dos. A cambio no hay mensualidad de plataforma ni comisión por vender.
Este es el precio publicado, el mismo que está en la página de precios. Sin cotización a puerta cerrada y sin que tengas que dejar el correo para enterarte.
desde $ 2.500.000
3 a 5 semanas desde que el catálogo está completo
Catálogo con inventario, carrito, cuentas de cliente, cobro en línea y cotización de envíos. Lo mismo que está corriendo hoy en Bloomrose, no una versión recortada para la foto.
No todas las tiendas lo necesitan, así que no se lo cobro a todas. Escoges lo que de verdad usas.
Talla, color, sabor o presentación en un mismo producto, cada una con su propio inventario y su propio aviso de agotado.
desde $ 250.000
Códigos por porcentaje o por monto, con vigencia, tope de usos y precio tachado en el catálogo mientras dura.
desde $ 150.000
Al que dejó la compra a medias se le recuerda por correo o por WhatsApp, y queda el informe de cuántos carritos volvieron.
desde $ 300.000
La factura sale sola al confirmarse el pago, con su IVA o su INC, conectada a un proveedor autorizado por la DIAN.
desde $ 700.000
Traer catálogo, clientes y direcciones desde Shopify, WooCommerce o de donde estés hoy, sin perder lo que ya te posiciona.
desde $ 250.000
Dos cosas que aclaro siempre, de entrada: la comisión de la pasarela —ePayco, Wompi, PayU o Mercado Pago— la cobra la pasarela sobre cada venta, con tu cuenta y a tu nombre. No la facturo yo y no está en estos precios.
Y la renovación anual es de $ 290.000: cubre el dominio, el alojamiento y que la tienda siga en pie. No es una mensualidad de plataforma, porque la tienda no se le alquila a nadie.
Esta lista vale más que la de arriba. Los proyectos no se dañan por lo que se prometió: se dañan por lo que cada uno dio por hecho.
Tres semanas de trabajo, contadas desde que el catálogo está completo
No es una maqueta ni un proyecto de estudio: es una tienda de una clienta, en producción y con dominio propio. Ábrela desde el celular y mira cuánto tarda en cargar.

Bisutería y accesorios · Colombia
Tienda de bisutería y accesorios para el mercado colombiano. Catálogo con inventario, carrito, cuentas de cliente, pagos en línea y cotización de envíos. Programada a la medida, no montada sobre una plantilla.
PSE, tarjeta débito y crédito, Nequi y Bancolombia, según lo que habilite la pasarela que escojas. Y si quieres, el botón de cerrar el pedido por WhatsApp al lado: en Colombia todavía mucha gente prefiere hablar antes de pagar, y perder esa venta por purismo sería bobo.
Con cuántos productos son, si tienen tallas o colores y a dónde despachas, te digo en la misma llamada cuánto cuesta y en cuánto queda. Y si lo que te sirve es Shopify y no yo, también te lo digo.
¿Todavía no sabes si te conviene una tienda o basta con una página web? Están los dos precios publicados, y el caso está contado en página web o solo Instagram. Si además quieres que el WhatsApp conteste solo mientras la tienda cobra, eso es el chatbot de WhatsApp; y traer a la gente que compra es el trabajo mensual de posicionamiento SEO, que se cobra aparte.