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Software a la medida

Software a la medida para el proceso que te come el día

Hay un momento en que el negocio deja de crecer por lo que vende y empieza a frenarse por dentro: el Excel que solo entiende una persona, los pedidos anotados en un cuaderno, tres conversaciones de WhatsApp que nadie sabe quién está atendiendo. Eso no se arregla con otra herramienta más. Se arregla con un sistema hecho para cómo trabajas tú.

Antes de nada: ¿necesitas software o te sirve una página web?

Mucha gente escribe «software» cuando lo que quiere es una página web, y contratar lo equivocado cuesta caro en las dos direcciones. La regla que uso para decidirlo, en la misma llamada, es esta:

Si el problema está afuera

No te conocen, no te encuentran en Google, no te escriben, o lo que hay de ti en internet no está a la altura de lo que vendes. Eso es una página web: desde $ 850.000 y lista en 5 días. Cuesta menos y se entrega antes.

Ver precios de páginas web

Si el problema está adentro

Te escriben, vendes, y por dentro el proceso no da abasto: inventario que no cuadra, agenda que se choca, sedes que no ven lo mismo, gente copiando datos de una herramienta a otra. Eso sí es software a la medida.

Y si lo que quieres es que WhatsApp conteste, agende y filtre solo, eso tiene su propio camino y es más barato que un sistema: chatbot de WhatsApp. Muchos negocios necesitan primero la web, después el chatbot y solo entonces el sistema. En ese orden sale más barato, y así lo recomiendo.

Cuándo se contrata esto de verdad

Nadie se levanta queriendo comprar software. Se llega acá por una de estas seis situaciones, y casi siempre después de aguantarla más tiempo del necesario.

El Excel ya no da más

Una hoja que solo entiende una persona, con fórmulas que nadie se atreve a tocar y una copia distinta en cada computador. Funciona hasta el día que esa persona sale a vacaciones.

El inventario real no coincide con el del papel

Vendes lo que no tienes o tienes parado lo que creías vendido. Un sistema de inventario que descuenta solo cuando se factura acaba con la discusión de quién anotó mal.

Agendas a varias personas a la vez

Consultorios, salones, talleres. Cuando son tres o cuatro profesionales con horarios distintos, la agenda deja de ser una libreta y pasa a ser un problema de software.

Tienes dos o tres sedes y ninguna ve lo mismo

Cada punto lleva sus números como puede y consolidarlos se convierte en el trabajo del domingo. El control de sedes es de los procesos que más rápido se pagan solos.

Pagas cinco herramientas que no se hablan

Una para facturar, otra para el chat, otra para la agenda, y el puente entre todas eres tú copiando y pegando. Ahí no falta otra herramienta: faltan integraciones.

Tienes una idea de producto y quieres salir con lo mínimo

No necesitas la plataforma completa para saber si alguien la usa. Necesitas la parte más chica que ya sirva —un MVP— puesta en línea, y decidir con datos y no con corazonadas.

Qué construyo, en concreto

No son productos de catálogo: son las formas que más se repiten. Casi todos los proyectos son dos o tres de estas juntas. Da igual si lo buscaste como software a medida, como software personalizado o como «un programa para mi negocio»: es esto, y es hecho a la medida de cómo trabaja tu equipo.

Sistema de inventario y operación

Entradas, salidas, existencias por bodega o por sede, y el histórico de quién movió qué. Lo que hoy es una hoja compartida, con reglas que no se pueden saltar.

Sistema de reservas y agenda

Agenda de varios profesionales, servicios con duración distinta, bloqueos, cancelaciones y recordatorios. Si además tiene que agendar por chat, se junta con el chatbot.

Panel administrable y panel de control interno

Para que cambies precios, productos, textos o usuarios sin escribirme. Un panel de control con roles: cada quien ve lo suyo y nadie ve la caja completa por accidente.

CRM interno y seguimiento de clientes

Dónde va cada negociación, quién la tiene, qué se prometió y cuándo hay que volver a llamar. Vendedores a comisión incluidos: cada uno ve sus clientes, no los del resto.

Integraciones con lo que ya usas

Conectar tu sistema con WhatsApp, con tu contabilidad, con una pasarela de pagos o con el Excel que no piensas soltar. Siempre que el otro lado tenga por dónde conectarse.

Plataforma web a la medida, por etapas

Cuando el proyecto es grande, no se construye entero de una: sale primero la parte que ya te sirve, se usa de verdad y de ahí crece. Aplicaciones a la medida, no una plantilla forzada.

Un caso que se repite mucho en salud: agenda de varios profesionales, control de sedes e historia clínica. Ahí la página web y el sistema son dos proyectos distintos y conviene no mezclarlos —está explicado con ejemplos en páginas web para clínicas y consultorios.

Precio

Cuánto cuesta: según el alcance, y así se calcula

Publico el precio de todo lo que tiene una forma conocida —una página web desde $ 850.000, una tienda online desde $ 2.500.000—. El software no tiene esa forma: dos proyectos que se cuentan igual en una frase pueden costar tres veces distinto. Publicar un número bonito acá sería el «desde» que después crece cuando ya no te puedes devolver, y eso no lo hago.

Lo que sí puedo darte es la lista completa de lo que mueve la aguja, para que llegues a la llamada sabiendo qué te van a preguntar.

Lo que sube el precio

  • Cuántos roles distintos hay y qué puede ver cada uno
  • Cuántas integraciones con sistemas de terceros, y si esos sistemas colaboran
  • Si hay que traer datos viejos, y en qué estado están
  • Si además del panel interno hace falta una parte para el cliente final
  • Si el proceso está escrito en algún lado o hay que reconstruirlo preguntando
  • Si hay obligaciones de por medio: datos sensibles, trazabilidad, auditoría

Lo que lo baja

  • Arrancar por una sola etapa, la que ya te sirve sola
  • Tener claro el proceso antes de la llamada, aunque sea en una hoja
  • Aceptar que la primera versión sea fea por dentro y correcta por fuera
  • Dejar por fuera lo que hoy no se usa, aunque «algún día podría servir»
  • Usar lo que ya existe donde exista: no todo hay que construirlo

Cómo se paga: por etapas y contra entregables. Los anticipos, los hitos y el saldo van escritos en la propuesta antes de empezar, y las condiciones generales están publicadas en los términos del servicio. Si una etapa no se entregó, no se cobra.

Qué incluye siempre

  • Alcance escrito antes de cobrar nada: qué se construye, en qué etapas y qué queda por fuera
  • El código en TU repositorio desde el primer commit, no al final del proyecto
  • Los accesos y las cuentas a tu nombre: servidor, base de datos, dominio y correo
  • Panel administrable para que no dependas de mí para el día a día
  • Documentación de cómo se despliega, cómo se restaura y qué hace cada parte
  • Copias de seguridad configuradas, y probadas restaurándolas al menos una vez
  • Capacitación de entrega y 30 días de ajustes sin costo

Qué no hago

Esta lista vale más que la de arriba. Todo el mundo dice que sí a todo en la reunión de venta; los problemas empiezan después.

  • App nativa para Android o iOSHago apps web: se abren desde el navegador, se instalan como acceso directo en el teléfono y se actualizan solas. No publico en Play Store ni en App Store, y prefiero decírtelo antes que aprenderlo con tu plata.
  • Software de estante: contable, de nómina o POSSi lo que buscas es un programa que ya existe para facturar o liquidar nómina, cómpralo. Sale más barato que mandarlo a hacer y ya lo probaron miles de negocios. Lo que sí hago es conectarlo con lo tuyo.
  • Trabajo por horas dentro de tu equipoNo me contratas como programador freelance por horas ni entro a la nómina de nadie. Trabajo por proyecto, con alcance escrito y entregables. Si lo que necesitas es una persona sentada en tu oficina, no soy yo.
  • Alcance abierto de «lo vamos viendo»Los cambios que aparecen a mitad de camino se anotan, se estiman y entran en una etapa siguiente. No se meten calladamente en la actual: así es como un proyecto se dobla de plazo sin que nadie sepa cuándo pasó.
  • Migración de datos viejos, por defectoTraer diez años de una base sucia es un proyecto en sí mismo. Se mira antes, se dice cuánto se puede rescatar de verdad y se cotiza aparte. Nunca se promete que va a entrar todo.
  • Integraciones con sistemas que no dejan conectarseSi tu proveedor no tiene API ni forma de exportar, no hay integración posible por más que la quieras. Eso se averigua en el diagnóstico, no tres meses después.
  • Soporte 24/7 con respuesta en minutosSoy una persona. Respondo dentro de las 24 horas hábiles y para caídas hay un plan de mantenimiento con su alcance escrito. Prometerte un centro de soporte que no existe sería mentir.

Cómo se hace

  1. 01Diagnóstico: me cuentas el proceso, no el sistemaVeinte minutos. No quiero que me describas la pantalla que imaginaste: quiero ver el proceso que hoy te come el día y quién lo hace. Si lo que necesitas es una página web y no software, ahí te lo digo.
  2. 02Alcance y propuesta por escritoQué se construye, qué no, en cuántas etapas y qué cuesta cada una. Los anticipos, los hitos y el saldo van escritos ahí antes de empezar. Es el documento con el que después se reclama, de los dos lados.
  3. 03Primera versión útil, en líneaLa parte más chica que ya te sirva, funcionando con tus datos reales y usada por tu equipo. No entrego un proyecto de meses donde lo primero que ves es el final.
  4. 04Se ajusta con el uso, por etapasLo que el equipo evita usar es lo que está mal hecho, y eso solo se sabe usándolo. Cada etapa sale de lo que estorbó en la anterior, no de una lista escrita hace tres meses.
  5. 05Entrega: código, accesos, documentación y capacitaciónTe siento a manejarlo, te entrego el manual de cómo se despliega y se restaura, y quedan 30 días de ajustes sin costo. De ahí en adelante, mantenimiento solo si lo quieres.

El plazo sale del alcance y queda escrito en la propuesta, con fechas

Lo que puedes abrir ahora mismo

La pregunta que deberías hacerle a cualquiera que te ofrezca desarrollo de software es esta: enséñeme algo suyo que siga funcionando en producción. No una maqueta, no una captura: una dirección que yo pueda abrir. Acá van dos, con dominio propio.

Y digo lo que son, para que nadie tenga que adivinarlo: son producto propio, no encargos de cliente. Los construí yo, por mi cuenta y con mi plata. Lo que prueban no es que alguien me pagó por hacerlos: prueban que sé construir y sostener un sistema completo, que es justamente lo que vas a comprar.

El resto del trabajo —tiendas online y páginas web en línea, y proyectos de estudio que construí por iniciativa propia— está en los proyectos, cada uno con su dirección para comprobarlo.

Con qué lo construyo

Nada exótico, y es a propósito. Todo lo que uso lo lee cualquier desarrollador del mercado, así que el día que quieras cambiar de manos no te vas a encontrar con un sistema escrito en un idioma que solo yo hablo.

Frontend

TypeScriptReactNext.jsTailwind CSS

Backend

Node.jsNestJSExpressPrisma

Datos

PostgreSQLRedisDynamoDB

Infraestructura

AWSDockerTerraformGitHub Actions

Quién escribe el código, con nombre y perfiles públicos: Luis Jaller, en la página del estudio.

Las preguntas que hay que hacer antes de firmar

Estas son las que separan a quien va a entregar de quien va a improvisar. Hazlas también en las otras cotizaciones que pidas.

Porque no existe un precio honesto que publicar. Una página web es un producto con forma conocida y por eso su precio está publicado; un software no: dos proyectos que se describen igual en una frase pueden costar tres veces distinto según cuántos usuarios, cuántos roles, cuántas integraciones y cuántos datos viejos haya de por medio. Lo que sí te doy antes de cobrar nada es la propuesta escrita con el número adentro y las etapas separadas, para que veas dónde se va cada peso.

Cuéntame el proceso que te come el día

Veinte minutos alcanzan para saber si esto se resuelve con software, con una página web o con nada. Si te sirve más barato de otra manera, te lo digo en esa misma llamada.

¿Todavía no sabes si es software o página web? Empieza por los precios publicados. Si lo que necesitas es que te encuentren y que te crean, eso es diseño de páginas web; si es vender un catálogo con carrito y pagos, creación de tiendas virtuales. Los dos son proyectos más cortos y más baratos que este, y te lo digo antes de cobrarte el equivocado.