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Belleza y bienestar

Páginas web para salones de belleza y spas que viven de la agenda llena

Un salón no se vende con un logo bonito. Se vende con la carta de servicios a la vista, con el trabajo que sale de tus manos y con una forma de reservar que no sea un chat de veinte mensajes mientras tienes a alguien en el lavacabezas.

La diseño y la programo yo, desde Turbaco, Bolívar. Una página web desde $ 850.000, entregada en 5 días.

Qué tiene que resolver la página de un salón o un spa

No es una plantilla con fotos de stock y la palabra «belleza» repetida. Son seis cosas concretas, y todas salen del mismo sitio: lo que tus clientes preguntan antes de reservar.

La carta de servicios, con el precio adentro

Lo primero que te preguntan por mensaje es cuánto vale. Si el precio está en la página, la conversación empieza en «¿tienes cupo el sábado?» y no en «¿cuánto?». Si te varía por largo de pelo o por técnica, se pone el rango y se dice de qué depende: un rango honesto espanta mucho menos que un precio escondido.

Reservar sin veinte mensajes

«¿A qué hora tienes?» «A las 3.» «¿Y el sábado?» Ese ida y vuelta se lo come quien esté atendiendo, con las manos llenas de tinte. La página muestra cada servicio con su duración y manda al chat con el servicio ya escogido. Si el volumen lo pide, el paso siguiente es un chatbot que agenda y confirma solo.

Chatbot que agenda las citas

El trabajo a la vista, con fotos tuyas

En este oficio el catálogo son las fotos: el color, el corte, las uñas, la piel. Sirve la foto del celular bien tomada, con buena luz; no sirve el banco de imágenes con una modelo que jamás pisó tu silla. Te dejo la galería para que la subas tú desde el teléfono, sin llamarme.

Quién atiende, con nombre y cara

La gente no pide cita en el salón: pide cita con alguien. Si cada estilista, barbero o terapeuta tiene nombre, foto y lo que hace mejor, el que llega nuevo ya sabe con quién quiere ir, y al que le hablaron de una persona en particular la encuentra.

Las reglas de la casa, escritas

Anticipo, cancelación, cuánto se espera al que llega tarde, qué pasa si no llegó. Tenerlo escrito en la página no te hace antipático: te ahorra la discusión en la puerta y hace que el plantón cueste algo. Y cuando lo reclamas, no estás improvisando una regla: estás mostrando la que ya estaba publicada.

En spa: qué incluye, cuánto dura y qué no aplica

Un ritual no se vende con una foto de piedras calientes: se vende explicado. Qué incluye, cuánto dura, qué te pones, si hay ducha, qué llevar. Y las contraindicaciones que tú ya adviertes por chat —embarazo, una lesión reciente, alguna condición— dichas antes de reservar y no en la camilla.

Y una que no voy a escribir en tu página: promesas de resultado. Ni «bajas tres tallas», ni «te quita las estrías», ni «te rejuvenece diez años». No lo escribo, y no te conviene tenerlo escrito. Lo que sí convence es lo de arriba: el trabajo real, dicho con precisión y con precio.

Lo que hay hecho

El trabajo de este sector que tengo, dicho como es

Dos de estos tres son proyectos de estudio: los diseñé y los construí completos por iniciativa propia, para negocios reales de la región, y nadie me los encargó. No te los vendo como clientes, porque no lo son. Prefiero decírtelo a colgar una captura y llamarla caso de éxito.

Proyecto de estudio · Barranquilla

Peluquería Marcopolo

Un salón de Barranquilla con cuatro décadas de oficio: corte de autor, color editorial y tratamientos. Diseñé y construí el sitio completo por iniciativa propia, porque quería resolver el problema de un salón cuya reputación vive en el boca a boca del barrio y en ninguna otra parte. Todavía no tiene dominio conectado, así que no hay enlace que abrir; la captura está en el portafolio.

Diseño de páginas web en Barranquilla
Proyecto de estudio · Cartagena

Fta. Elka Gómez

Más de 30 años tratando el dolor en Cartagena: rehabilitación física, masaje y experiencias de spa. Es el caso de un negocio que es dos cosas a la vez, y la página tiene que separarlas: quien busca un masaje para desconectarse y quien llega con una lesión no leen igual ni deciden igual. Mismo caso que el anterior: construido por iniciativa propia y sin dominio conectado.

El lado de consultorio, en su propia página
Producto propio · en línea

Hummik

Agenda de citas por WhatsApp: el cliente reserva desde el chat o desde un enlace, la cita cae sola en el calendario y salen recordatorios contra los plantones. Es un producto mío, no un encargo, y por eso lo puedes abrir ahora mismo y probarlo. Lo pongo en esta página porque el problema que resuelve es literalmente el de un salón: la agenda y el que no llegó.

hummik.com

Lo demás está en el portafolio completo, con la misma separación de siempre: lo que está en producción con dominio propio y lo que construí por mi cuenta.

Precios

Lo que cuesta, sin que tengas que escribir para preguntar

Publico los precios por la misma razón por la que te digo que publiques los tuyos: tener que pedir un valor por mensaje es lo que hace que la gente se vaya. Son precios de partida reales, y lo que suba de ahí te lo digo antes de empezar.

Página web del salón

Carta de servicios con precios, galería que actualizas tú, tu equipo con nombre, horario, cómo llegar y botón de WhatsApp que se ve desde el primer segundo.

Ver el detalle

desde $ 850.000

5 días

Chatbot que agenda citas

Tu número muestra la disponibilidad, agenda, confirma y recuerda la cita el día antes. El recordatorio es lo que de verdad muerde el plantón.

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desde $ 1.600.000

de 2 a 5 semanas

SEO local, mensual

El trabajo de aparecer cuando escriben «peluquería» o «spa» más el nombre de tu ciudad o de tu barrio. Es mensual porque es continuo, y lo digo claro.

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desde $ 650.000/mes

trabajo continuo

Auditoría SEO

Ya tienes página y no aparece cuando te buscan. Te digo por qué, qué se arregla primero y qué se puede medir. Sirve igual si te la hizo otro.

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desde $ 390.000

5 días

Tienda online

Si además vendes producto —shampoo, esmaltes, línea propia—: catálogo con inventario, carrito, pagos en línea y cotización de envíos.

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desde $ 2.500.000

3 semanas

La renovación anual cuesta $ 290.000 y cubre el dominio, el alojamiento y que la página siga en pie y actualizada. Lo digo acá arriba y no en una nota al pie, porque es el costo que a todo el mundo se le aparece de sorpresa al año siguiente.

Si quieres el desglose completo de precios y plazos, lo escribí largo: cuánto cuesta una página web en Colombia y cuánto se demora hacerla. El SEO local mensual va aparte y tiene lo suyo en cuánto cuesta el SEO en Colombia, y si lo que quieres es que el WhatsApp agende solo, los números están en cuánto cuesta un chatbot de WhatsApp.

Lo que necesito de ti para arrancar

Casi todos los proyectos que se demoran no se demoran por el código: se demoran esperando el contenido. Así que te lo pido de una y en lista, para que sepas en qué te vas a meter.

  • Tu lista de servicios con precio o rango, y cuánto dura cada uno
  • De 10 a 20 fotos de trabajos tuyos, tomadas con buena luz
  • Los nombres de quienes atienden y en qué es bueno cada uno
  • Horario real, incluidos domingos y festivos si abres
  • Tus reglas de anticipo, cancelación y retardo, como las manejas hoy

Cómo trabajo

  1. 01Hablamos por WhatsAppMe cuentas qué servicios vendes, cómo llevas la agenda hoy y qué es lo que más te preguntan. En veinte minutos sé si esto te sirve, y si no te sirve te lo digo.
  2. 02Te mando la propuesta con el precio adentroEscrita, con lo que incluye y lo que no. Nada de un «desde» que crece cuando ya no te puedes devolver.
  3. 03La construyo yoNo hay ejecutivo de cuentas ni un equipo al que le pasan tu proyecto. Hablas con el mismo que escribe el código.
  4. 04Te la entrego y te enseño a moverlaSubir una foto del trabajo de ayer, cambiar el precio del color, agregar un servicio nuevo. Eso lo haces tú, desde el teléfono.

Una página web, en 5 días

Lo que me preguntan los salones y los spas

¿Pongo los precios en la página o mejor no?

Ponlos. El que pregunta el precio por mensaje y no lo recibe, se va. Si tu precio depende del largo del pelo o de la técnica, pones el rango y explicas de qué depende: «color desde X, según largo y si hay decoloración». Lo que espanta no es el precio, es tener que pedirlo.

Vivo del Instagram y me va bien. ¿Para qué quiero página?

No compiten, hacen cosas distintas. Instagram te muestra a quien no te conocía; la página te encuentra el que ya te está buscando por el nombre, el que te recomendaron y el que a las once de la noche está averiguando dónde le hacen las uñas mañana. Lo escribí largo acá: página web o solo Instagram.

¿Página web o solo Instagram?

¿Puedo tener reserva en línea de verdad, conectada a la agenda?

Se puede, pero antes te pregunto cómo llevas la agenda hoy. Si la llevan cuatro personas en un cuaderno, meterle un sistema en línea no arregla el desorden: lo publica. En la mayoría de los salones lo que funciona primero es la página que manda al WhatsApp con el servicio ya escogido; y cuando el volumen lo pide, un chatbot que agenda y recuerda, desde $ 1.600.000.

Me cambian los precios cada tanto. ¿Toca llamarte cada vez?

No. La carta de servicios te queda editable y te enseño a moverla el día de la entrega. Cobrarte por cada cambio de precio sería un mal negocio para los dos: tú terminas con la carta desactualizada y yo con un cliente bravo.

¿La página me quita los plantones?

Ella sola, no. Lo que muerde el plantón son tres cosas juntas: las reglas escritas donde el cliente las vea, el recordatorio el día antes y un anticipo cuando el servicio es largo. La página pone lo primero; el recordatorio automático lo hace el chatbot de citas.

Trabajo sola, alquilo silla o atiendo en casa. ¿Igual me sirve?

Igual, y a veces más: cuando no tienes local con letrero, la página es tu fachada. Es donde alguien comprueba que existes, ve tu trabajo y sabe cuánto vale antes de escribirte. No hay que tener quince sillas para merecer una página seria.

¿Me pones de primero en Google cuando busquen «peluquería en Barranquilla»?

No te lo prometo, y desconfía del que te lo prometa. Los primeros movimientos se ven entre el mes 3 y el mes 6. Y antes de gastar en eso hay algo gratis que pesa más en este oficio: la ficha de Google Business, con fotos de verdad y reseñas de tus clientas.

Cuéntame cómo llevas la agenda hoy

Con eso ya sé si lo que necesitas es una página, un chatbot que agende, o nada de esto todavía. Si es lo último, te lo digo igual: no vendo lo que no te sirve.

Si buscas por ciudad: Cartagena, Barranquilla y Bogotá. Y si tu negocio es de salud, clínicas y consultorios tiene su propia página.